Curetaje dental: qué es, si duele y cómo es la recuperación
El curetaje dental es una limpieza profunda por debajo de la encía que elimina el sarro y las bacterias pegados a la raíz para tratar la periodontitis, sin cortar ni dar puntos. Se hace con anestesia local, así que durante el tratamiento se nota presión, pero no dolor. Después es habitual tener la encía sensible y algo de sensibilidad al frío unos días, y semanas más tarde se comprueba si las bolsas se han cerrado.
El nombre confunde: en España casi todo el mundo llama «curetaje» a lo que técnicamente es el raspado y alisado radicular, y muchos pacientes llegan pensando que es una operación. No lo es. Cuando las bolsas son tan profundas que el instrumental no llega bien, entonces sí se habla de cirugía, con otra recuperación distinta.
Lo esencial en 30 segundos
- El curetaje trata la periodontitis limpiando la raíz dentro de las bolsas, sin cortar ni suturar.
- Con anestesia local no duele durante la sesión; después, molestias leves unos días.
- Suele hacerse por cuadrantes en varias citas.
- Al desinflamarse, la encía se retrae y pueden verse los dientes más largos: es esperable.
- Los antibióticos no son rutina; solo en casos concretos y con prescripción.
- Semanas después se vuelve a medir; si quedan bolsas profundas, se valora la cirugía.
¿Qué es el curetaje dental?
El curetaje dental es un tratamiento periodontal no quirúrgico que retira el sarro y la placa adheridos a la raíz dentro de las bolsas periodontales y deja la superficie lisa para que la encía pueda volver a ajustarse al diente. Es el tratamiento de base de la periodontitis.
La periodontitis empieza como una gingivitis no tratada: la placa se calcifica y avanza bajo la encía, que se separa del diente y forma una bolsa periodontal. Ahí no llega el cepillo y las bacterias siguen destruyendo el hueso. Una limpieza normal no alcanza ese fondo; el curetaje sí.
¿Curetaje y raspado y alisado radicular son lo mismo?
En el habla común, sí. En sentido estricto, el raspado y alisado actúa sobre la raíz, mientras que el «curetaje» técnico consistía en raspar la pared blanda de la bolsa, algo que hoy apenas se hace. La guía de la Federación Europea de Periodoncia (EFP) lo engloba como instrumentación subgingival.
¿Cuándo está indicado?
Cuando el sondaje detecta bolsas más profundas de lo normal que sangran y la radiografía muestra pérdida de hueso. Las señales que suelen llevar a consulta son sangrado al cepillarse, mal aliento persistente, encías retraídas y dientes que se mueven. La Sociedad Española de Periodoncia lo explica en su web Cuida tus encías.
Curetaje, limpieza dental y cirugía periodontal: diferencias
La limpieza actúa sobre el diente y el borde de la encía; el curetaje, bajo la encía sin abrirla; y la cirugía periodontal levanta la encía para llegar a bolsas que no han respondido. Son escalones de una misma secuencia, no alternativas a elegir.
| Tratamiento | Dónde actúa | Anestesia | Puntos | Molestias | Cuándo se indica |
|---|---|---|---|---|---|
| Limpieza | Sarro sobre la encía | Normalmente no | No | Mínimas | Prevención y gingivitis |
| Curetaje | Raíz dentro de la bolsa, sin abrir | Local | No | Encía sensible unos días | Periodontitis con bolsas |
| Cirugía periodontal | Raíz y hueso con la encía levantada | Local | Sí | Postoperatorio quirúrgico | Bolsas profundas que persisten |
Cuando la fase no quirúrgica ha llegado a su límite, el siguiente paso es la cirugía periodontal cuando el curetaje no basta.
¿Cómo se hace un curetaje dental, paso a paso?
Un curetaje empieza con un diagnóstico completo, sigue con la limpieza bajo anestesia de cada zona y termina con una revisión en la que se vuelven a medir las bolsas. Entre medias, la higiene en casa pesa tanto como el trabajo en consulta.
Diagnóstico
Periodontograma y radiografías para medir bolsas y hueso perdido.
Anestesia
Local, en la zona que se va a tratar.
Raspado y alisado
Ultrasonidos y curetas finas para limpiar la raíz.
Reevaluación
Nuevo sondaje para ver cuánto se han reducido las bolsas.
¿Por cuadrantes o toda la boca a la vez?
Lo más habitual es tratar los cuatro cuadrantes en varias citas para no anestesiar toda la boca el mismo día. La alternativa es tratar la boca completa en un intervalo corto. Ninguna opción ha demostrado ser claramente superior; se elige según la extensión de la enfermedad y la tolerancia del paciente.
¿Hacen falta antibióticos?
Por norma general, no. La guía de la EFP desaconseja usarlos de rutina porque el beneficio no compensa los efectos adversos ni el riesgo de resistencias. Se reservan para casos concretos, siempre con prescripción.
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¿Duele el curetaje dental?
El curetaje dental no duele durante el tratamiento porque se hace con anestesia local; se percibe presión, vibración y el ruido del ultrasonido. Las molestias aparecen al pasar la anestesia y suelen ser leves o moderadas, controlables con el analgésico que te indique tu odontólogo.
La encía queda dolorida al tacto y los dientes pueden reaccionar al frío. Molesta más cuando la encía estaba muy inflamada, las bolsas son profundas o se tratan varias zonas a la vez. Lo normal es que vaya a menos cada día; si aumenta, llama a la clínica. Si lo que te frena es el miedo, pregunta por la sedación consciente.
Recuperación del curetaje dental, día a día
La recuperación del curetaje dental es corta: las molestias principales duran unos pocos días y en una semana la mayoría de pacientes come con normalidad. La encía sigue cicatrizando por dentro durante semanas, y por eso la revisión se programa más adelante.
Qué comer, tabaco y alcohol
Mientras la encía esté sensible, elige cremas, huevos, arroz, pasta, pescado o yogur, y evita lo duro o crujiente, las semillas que se incrustan, los picantes y las temperaturas extremas. El tabaco es el factor que más empeora la respuesta de la encía: cuanto menos fumes, mejor cerrarán las bolsas. El alcohol irrita la encía recién tratada y conviene evitarlo los primeros días.
Efectos normales después del curetaje (y por qué no son un fallo)
Después del curetaje dental es normal que la encía baje, que los dientes parezcan más largos, que aparezcan pequeños huecos oscuros entre ellos y que el frío moleste más durante un tiempo. Es la señal de que la inflamación ha desaparecido, no un error del tratamiento.
Una encía con periodontitis está hinchada y tapa parte de la raíz. Al desinflamarse se contrae y deja ver el hueso que la enfermedad ya había destruido: ese hueco entre dientes es el llamado triángulo negro.
- Sensibilidad al frío: suele mejorar en unas semanas; una pasta para dientes sensibles ayuda.
- Encía retraída: es su tamaño real sin inflamación.
- Huecos entre dientes: obligan a usar cepillos interdentales.
- Algo más de movilidad los primeros días en dientes que ya se movían; suele disminuir.
¿Y si después del curetaje siguen las bolsas?
Si en la reevaluación quedan bolsas, las poco profundas se vuelven a limpiar y las profundas que no han respondido pueden necesitar cirugía periodontal. Una bolsa residual no significa que el tratamiento haya fracasado, sino que esa zona necesita otro abordaje.
A partir de unos 5-6 mm, el instrumental trabaja a ciegas y cuesta dejar la raíz limpia; levantar la encía permite verla directamente y, en algunos defectos, regenerar hueso. Tras el tratamiento activo empiezan las revisiones de mantenimiento, con una frecuencia ajustada al riesgo de cada paciente. Saltárselas es la causa más habitual de que la enfermedad vuelva.
¿De qué depende el coste de un curetaje dental?
El coste de un curetaje dental depende sobre todo de cuántas zonas hay que tratar y de lo avanzada que esté la enfermedad, por lo que no puede darse una cifra fiable sin un sondaje previo. Influyen estos factores:
- Número de cuadrantes o boca completa.
- Profundidad de las bolsas, que marca el tiempo por diente.
- Pruebas diagnósticas y, si se necesita, sedación.
- Reevaluación y mantenimiento, que forman parte del tratamiento.
- Cobertura de tu seguro o mutua, según la póliza.
Lo más útil es pedir un presupuesto por escrito tras la valoración, con el número de sesiones y lo que incluye cada una.
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Cómo lo abordamos en Instituto Dental Bosch
En consulta vemos a menudo pacientes que llevan años con encías que sangran y lo consideraban normal. Partimos siempre del diagnóstico: sondaje, radiografías y una conversación sobre lo que empeora la enfermedad, como el tabaco o la diabetes. Con esos datos explicamos qué fase de tratamiento corresponde y qué esperar de cada una.
No planteamos cirugía de encías sin haber valorado antes la respuesta al tratamiento no quirúrgico. Atendemos en español, catalán, inglés y francés en C/ Muntaner 495 y trabajamos con MC Mutua.
En la práctica, sí: cuando en España se habla de curetaje dental casi siempre se refiere al raspado y alisado radicular. Las guías actuales lo llaman instrumentación subgingival.
Sí, con anestesia local en la zona tratada. Durante la sesión se nota presión y vibración, no dolor. Las molestias llegan al pasar el efecto y suelen ser leves.
Depende de cuántas zonas estén afectadas. Lo habitual es repartir los cuadrantes en varias citas, seguidas de una reevaluación y de revisiones de mantenimiento.
Sí, en cuanto pase la anestesia, para no morderte. Los primeros días, comida blanda y templada, evitando lo duro y las temperaturas extremas.
La encía suele estar dolorida unos pocos días, cada vez menos. La sensibilidad al frío puede durar unas semanas y mejora poco a poco. Un dolor que aumenta hay que consultarlo.
No es recomendable. El tabaco reduce el riego de la encía y es el factor que más empeora el resultado del tratamiento periodontal. Dejarlo mejora la respuesta a largo plazo.
No se repite por calendario. Se pasa a revisiones de mantenimiento y solo se vuelve a tratar una zona si el sondaje muestra que la bolsa se ha reactivado.
No daña el esmalte: trabaja sobre la raíz y retira cálculo, no diente sano. La encía se retrae al desinflamarse, pero eso refleja el daño previo de la periodontitis. Lo que deteriora encía y hueso es no tratarla.