Cirugía periodontal en Barcelona: cuando el raspado ya no es suficiente
Hay pacientes que llegan ya con varios raspados encima y la infección todavía activa. No es que el raspado haya fallado: es que hay bolsas periodontales tan profundas que el instrumental convencional no llega al fondo. A partir de 5–6 mm de profundidad, la física del asunto no acompaña. El cálculo bacteriano sigue ahí, pegado a la raíz, inaccesible sin intervención directa.
Eso es lo que resuelve la cirugía periodontal: no es un tratamiento distinto al raspado, es su continuación lógica cuando la fase básica ha llegado a su límite. Al elevar un colgajo de encía, el especialista puede ver la raíz y el hueso directamente, eliminar todo el tejido infectado y, en los casos que lo permitan, regenerar el hueso perdido. El resultado no depende de si el instrumental llega — depende de lo que encuentra cuando llega.
En el Institut Dental Bosch llevamos más de 40 años tratando la enfermedad periodontal en Barcelona. Nuestra secuencia es siempre la misma: diagnóstico completo con periodontograma y radiografías periapicales, fase básica no quirúrgica, reevaluación a los 3 meses y, solo si persisten bolsas que lo justifican, planificación de la cirugía. No indicamos cirugía sin haber evaluado primero la respuesta del tejido al tratamiento conservador.
Una cosa que se suele pasar por alto: la periodontitis no es únicamente un problema de encías. La evidencia establece vínculos directos entre la enfermedad periodontal y la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el parto prematuro. Si tiene encías que sangran al cepillar, movilidad dental o mal aliento que no desaparece con higiene, no lo deje para más adelante.
¿Tiene las encías inflamadas o sangran al cepillar?
Diagnóstico sin compromiso · Primera consulta con periodontograma completo
Diagnóstico periodontal completo
Periodontograma (sondaje de 6 puntos por diente), serie periapical completa y fotografías clínicas. Clasificación según criterios 2017 (estadios I–IV, grados A–C).
Fase básica no quirúrgica
Raspado y alisado radicular (RAR) bajo anestesia local por cuadrantes. Instrucciones de higiene personalizadas. Reevaluación a los 3 meses para decidir si la cirugía es necesaria.
Fase quirúrgica
Intervención programada según los resultados de la reevaluación: colgajo de acceso, regenerativa, resectiva o plástica según el tipo de lesión. Alta el mismo día.
Fase de mantenimiento
Programa personalizado de revisiones cada 3, 4 o 6 meses para control de placa, reevaluación periodontal y detección precoz de recidivas.
¿Cuándo hay que extraer un diente con periodontitis avanzada?
La periodontitis avanzada puede llegar a destruir el hueso de soporte del diente de forma irreversible. Cuando eso ocurre, mantener el diente no solo es inútil: puede perjudicar al resto de la dentición y dificultar el tratamiento de los dientes vecinos. Aunque el objetivo de la cirugía periodontal es siempre conservar los dientes, hay situaciones en las que la extracción es la decisión correcta.
Criterios de extracción en periodontitis
- Pérdida ósea superior al 75–80% del soporte radicular: La cantidad de hueso restante es insuficiente para mantener el diente en función a medio plazo.
- Movilidad grado III: El diente se mueve en todas las direcciones, incluyendo el eje vertical. No puede estabilizarse con ningún tratamiento periodontal.
- Defecto óseo no regenerable: La configuración de la pérdida ósea no permite aplicar técnicas regenerativas con pronóstico favorable.
- Afectación severa de la furca en molares: Clase III de Hamp, con comunicación directa entre las raíces, compromete el pronóstico de forma determinante.
- Diente que compromete el tratamiento del conjunto: Mantenerlo dificulta la higiene y perpetúa la infección en los dientes adyacentes.
La decisión de extraer nunca debe tomarse en fase aguda de infección ni sin haber realizado antes el diagnóstico completo con radiografías periapicales actualizadas. Una vez planificada la extracción, la colocación de implantes dentales es la alternativa de elección para restituir la función y prevenir la reabsorción del hueso alveolar residual. En muchos casos, la regeneración ósea guiada en el momento de la extracción permite preservar el volumen óseo necesario para el implante futuro.
Diagnóstico periodontal: herramientas que usamos
Un diagnóstico periodontal riguroso es la base de cualquier plan de tratamiento. En el Institut Dental Bosch utilizamos el protocolo de sondaje completo y radiografías periapicales de toda la boca como estándar de diagnóstico, no como excepción.
- Periodontograma de 6 puntos por diente: Medición de la profundidad de sondaje, nivel de inserción clínica, sangrado al sondaje, movilidad y afectación de furca en cada diente. Es el único método objetivo para estadificar la enfermedad y evaluar la respuesta al tratamiento.
- Serie de radiografías periapicales: Las radiografías periapicales permiten ver el nivel óseo real en toda la longitud de cada raíz y detectar defectos angulares, lesiones periapicales asociadas y fracturas radiculares. Son imprescindibles para la planificación quirúrgica.
- Fotografías clínicas estandarizadas: Documentación del estado de la encía antes y después del tratamiento para evaluación objetiva de los resultados y seguimiento a largo plazo.
- Clasificación de 2017 (EFP/AAP): Utilizamos los criterios de estadificación y gradación de 2017 (estadios I–IV según severidad, grados A–C según velocidad de progresión) para comunicarnos con precisión y tomar decisiones terapéuticas basadas en evidencia.
Cirugía periodontal en Barcelona · 93 211 2011 · MC Mutua
C/ Muntaner 495, Barcelona · Lu–Vi: 10:00 – 19:00h
La cirugía periodontal es el conjunto de intervenciones quirúrgicas sobre las encías y el hueso de soporte dental indicadas cuando la periodontitis no responde al tratamiento no quirúrgico. Su objetivo es acceder directamente a las superficies radiculares contaminadas en bolsas periodontales profundas para eliminar el cálculo, la placa bacteriana y el tejido infectado que el raspado convencional no puede alcanzar. Existen cuatro tipos principales: la cirugía de acceso o colgajo, la cirugía resectiva, la cirugía regenerativa con membranas e injertos óseos, y la cirugía plástica periodontal para tratar recesiones y mejorar el contorno de la encía.
La indicación principal es la persistencia de bolsas periodontales de 5 mm o más tras la fase básica de raspado y alisado radicular, evaluada en la reevaluación a los 3 meses. También se indica cuando hay defectos óseos angulares que pueden regenerarse, pérdida ósea avanzada con bolsas que no se controlan con higiene domiciliaria, abscesos periodontales que requieren drenaje quirúrgico, o recesiones gingivales que exponen las raíces de forma funcional o estética. La decisión siempre se toma con datos objetivos del periodontograma y la imagen radiológica, nunca de forma precipitada.
La recuperación habitual de una cirugía periodontal de acceso es de 7 a 14 días. La primera semana puede haber inflamación, sensibilidad dental al frío y calor, y ligero sangrado al cepillar. La sutura se retira entre el día 10 y 14. La cicatrización completa de la encía requiere entre 4 y 6 semanas. En técnicas regenerativas, la remodelación ósea puede extenderse hasta 6–9 meses. La mayoría de los pacientes retoma su actividad laboral al día siguiente si el trabajo no requiere esfuerzo físico. Se proporcionan instrucciones escritas y se programa una revisión de control al retirar la sutura.
Los cuidados postoperatorios incluyen: no cepillar la zona operada los primeros 7–10 días (sustituir por colutorio de clorhexidina al 0,12%), dieta blanda y fría las primeras 48 horas, evitar alimentos duros, calientes o picantes, no fumar ni tomar alcohol durante al menos dos semanas, aplicar frío externo las primeras 24 horas para reducir la inflamación, y respetar exactamente la pauta de medicación prescrita (analgésicos, antiinflamatorios y antibiótico si está indicado). Se entregan instrucciones escritas personalizadas al alta. En técnicas regenerativas, los cuidados son más estrictos durante las primeras tres semanas para no comprometer la membrana de barrera.
Sí, es completamente normal. Tras la cirugía es habitual sentir molestias moderadas durante las primeras 24–48 horas, controlables con ibuprofeno 600 mg cada 8 horas o paracetamol 1 g cada 8 horas. La inflamación alcanza su máximo entre las 24 y 48 horas y remite durante la primera semana. También puede aparecer sensibilidad dental al frío especialmente si hay exposición radicular. Si el dolor es intenso, aumenta pasados los 3 días o aparece fiebre, es necesario contactar con la clínica. La gran mayoría de pacientes refiere que el postoperatorio fue mucho más llevadero de lo que anticipaban.
Las complicaciones graves son poco frecuentes con una planificación y ejecución correctas. Las más habituales son: sangrado postoperatorio prolongado (mayor riesgo en pacientes anticoagulados), infección de la herida quirúrgica, dehiscencia de sutura en técnicas regenerativas que puede comprometer el resultado, y sensibilidad dental persistente por exposición radicular. La recesión gingival postquirúrgica —que la encía quede algo más baja— es un resultado previsible que se informa siempre antes de la intervención. El tabaco es el principal factor de riesgo de complicaciones y de fracaso a largo plazo: reduce el aporte sanguíneo a los tejidos, deteriora la cicatrización y favorece la recidiva de la periodontitis.
El mantenimiento periodontal postquirúrgico es imprescindible y forma parte del tratamiento, no es opcional. Tras la cirugía, el paciente entra en un programa de revisiones cada 3, 4 o 6 meses según el riesgo individual, en el que se realizan control de placa y cálculo, reevaluación del sondaje, detección precoz de recidivas y refuerzo de higiene. Sin mantenimiento adecuado, la periodontitis recidiva en la gran mayoría de los casos a los 5 años. El éxito a largo plazo depende tanto de la intervención quirúrgica como de la colaboración del paciente en el programa de mantenimiento de por vida.
Durante la intervención no, porque se realiza bajo anestesia local infiltrativa. Solo se percibe presión o vibración, nunca dolor. En el postoperatorio, las molestias son moderadas y manejables con analgésicos habituales. El nivel de incomodidad es comparable al de una extracción dental sencilla, no al de una cirugía mayor. La mayoría de pacientes puede retomar su actividad habitual al día siguiente. Los procedimientos más extensos —como la cirugía regenerativa en varios cuadrantes— pueden requerir un día de baja, pero rara vez más. Nunca comenzamos una cirugía periodontal sin confirmar que la anestesia es efectiva en toda la zona.
La extracción está indicada cuando el diente ha perdido más del 75–80% del hueso de soporte, cuando la movilidad es grado III (movimiento en todas las direcciones, incluida la vertical), cuando existe un defecto óseo que no puede regenerarse con las técnicas disponibles, o cuando mantener el diente compromete el éxito del tratamiento del resto de la dentición. La decisión nunca debe tomarse en fase aguda de infección ni sin radiografías periapicales actualizadas. Cuando la extracción es inevitable, la colocación de implantes dentales es la alternativa de elección para restituir la función y evitar la reabsorción del hueso residual.